Apareció el Mauricio de repente
cuando yo estaba tranquilamente,
hacía un sol caliente
en un día ardiente.
Como si me hubieran arrancado un diente.
Apareció el Alfredo y se tiró un pedo,
pero Alfredo no oyó ese pedo.
En cambio yo con el yayo,
le puse una tilde en la ó
y entonces se calló.
Maria Jesús le mordió en toda la cruz
y Alfredo atontado
se había quedado
agilipollado...
By: Bermudo
Patrocinated por: Julián (el pobre es muy gañan)
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